Casa Ricardo

Ubicación (pinche en el siguiente enlace)Sellaño Ponga (Asturias)

Precio: € (menos de 20€)

Reseña: Lugar perdido por Asturias. Es un hotel y restaurante donde tenemos un menú del día baratísimo, te incluyen un entrante, en este caso queso de la zona, un primero, un segundo y postre. Puedes seguir leyendo en la Reseña Extendida.

Valoración del Restaurante: 8.1

Valoración por Platos: 

Queso de la zona: 8.7

Pan artesano excepcional: 9

Fabes: 9.2

Pitu (pollo): 7

Tarta de queso: 8.9

RCP (Relación Calidad-Precio):  Excelente

>>> Reseña Extendida <<<

Reseña Extendida: Como primero se debe coger fabes, muy abundante y de buen sabor, excepcional el sabor del chorizo. Como segundo suelen tener venado, cabrito y alguna que otra carne, en nuestro caso elegimos el pitu, recomiendo las otras alternativas, era pollo hervido sin mucho sabor. Como postre una tarta de queso deliciosa. Imposible mejor relación calidad/precio, y la cantidad, muy muy abundante.

Aitana

Ubicación (pinche en el siguiente enlace): DeniaZampurreando Sublime

Precio: €€ (20€ a 40€)

Reseña: Espectacular el producto, marisco de primera calidad. Puedes seguir leyendo en la Reseña Extendida.

Valoración del Restaurante: 8.7

Valoración por Platos: 

Gamba roja de Denia: 9.3

Clochinas: 9.2

Navajas: 8.9

Tellinas: 9.1

Chipirones en su tinta: 9.8

Fritura de pescado: 8.9

Calamares a la romana: 8.8

RCP (Relación Calidad-Precio): Excelente

>>> Reseña Extendida <<<

Reseña Extendida: Ningún plato decepciona. A destacar los chipirones. Muy buen precio la gamba roja de Denia, en otros sitios solo ese plato habría rondado 80€. Sitio peculiar, hay pocas mesas y toca estar en barra, se debe llegar pronto si quieres cenar.

El dueño, Chimo, de carácter aparentemente arisco, pero en el fondo majo, te dice que vayas bebiendo algo y hasta que no queda hueco libre en la barra no te pone comida, se preocupa de asignarte el sitio en la barra. A la hora de comer, el va sacando platos, como una especie de menú, sin que tu pidas, no hay una carta en sí. En este restaurante manda el dueño, no el cliente, hay que ir con esa mentalidad, es peculiar, pero se come de lujo. Sitio imprescindible.